Autoayuda: chuletón de arcoiris para la merienda-cena

Después de un pequeño periodo de sequía, he decidido volver a retomar el tema del blog. Tengo en mente muchos temas sobre los que escribir, pero lamentablemente no soy experto en casi nada, así que empezaré por un tema que me causa irritación y dosis de descojone a partes iguales: la autoayuda y el pensamiento posiivo.

El porqué de escribir sobre esto es fácil: no hay ninguna razón especial, pero por algo hay que empezar. Así que bueno, al lío. Por supuesto tampoco soy docto en el tema, pero todos merecemos la oportunidad de opinar.

A lo largo de los años nuestra existencia ha sido inundada acerca de multitud de consejos, mensajes, fotomontajes por internet y hasta libros acerca del tema. El objetivo de todo ello (hacernos mejores personas y hacer de este mundo un lugar mejor) puede parecer noble, pero todo esto tiene una pequeña contraprestación: es mentira.

Empecemos por los libros de “autoayuda”. Digamos que ya la sección en la que están en las librerías resulta errónea, así que mal empezamos. Llaman “autoayuda” a, básicamente, comprar un libro que ha escrito un señor/a que no te conoce de nada y que misteriosamente va a ayudarte de un modo desinteresado (después de comprarle su libro, claro). Vamos, que vas a ser feliz porque a un señor catalán de divertido acento y a su hija les sale de la entrepierna.

Si esta sección se compone básicamente de productos creados por gente a la que no le importa una mierda tu vida, en los que te muestran el camino de la iluminación para ser feliz a su manera, no puede llamarse autoayuda. Simplemente son documentos externos de apoyo. La autoayuda puedes encontrártela yendo a monte o recreándote en el onanismo. Por supuesto puedes encontrarla en muchos sitios más. Pero donde no está es en la sección homónima de la librería. Para que un libro fuera de autoayuda tendría que escribirlo uno mismo.

Así que voy a hacer un pequeño desglose de varios pilares sobre lo que están escritos tanto estos libros, como el resto de happymierda que nos invade.

1: Todos podemos conseguir todo lo que nos proponemos, porque todos somos iguales. Claro que sí, todos vamos a ser doctores. A ver quién va luego a vendimiar.

Por suerte o por desgracia, esto no es así. Es incorrecto decirlo, pero en este mundo hay gente mejor y hay gente peor. Es muy hippy y muy buenrrollista decir que todos somos iguales, pero la realidad es que la media de inteligencia está compuesta por gente que está por encima y gente que está por debajo. También hay guapos y hay feos. No todo el mundo va a ser el hombre del milenio. De hecho, la distribución de la inteligencia se parece a algo así:

coeficiente-intelectual-einstein-2

Donde por supuesto aparece una campana de Gauss. Un tipo polifacético el tal Gauss. Estoy seguro que también te podía arreglar el lavabo y coserte el pantalón.

Es cierto que hay personas que necesiten ser orientadas para llegar al éxito, pero si perteneces al grupo de “mentally inadequate” lo llevas jodido. Lo cual nos lleva al punto 2.

2: La vida es justa. Sólo hay que saber esperar, al final todo tiene su recompensa. Voy a tirar un billete de 50€ por la ventana. Al año que viene me saldrán del grifo esos 50€ más un rendimiento del 4%TAE.

Bueno, creo que la mayoría ya nos hemos ido dando cuenta de que la vida es jodidamente injusta. Para bien y para mal. Pero la mayoría de nosotros subestimamos nuestra suerte. Calificamos como suerte normal el que todo nos vaya medio bien, sin aspamientos. Pues no. La mayoría de la gente que he conocido que suele hablar de cómo funciona el karma y demás milongas han tenido una suerte de campeonato (por supuesto todo les ha salido así de bien por lo buenas personas que han sido y por cuánto se lo merecen). La gente que se ha forrado dice que ha sido a base de trabajo duro (obviemos el trabajo de sus empleados y el posible dinero de papá y mamá). Por otro lado, la gente que no cree en esas cosas suele tener una visión algo más aproximada a la realidad. Tal y como digo esto, también hay gente a la que le ha tocado vivir auténticas tragedias. Gente que, de verdad, no se lo merece.

La suerte existe, para bien o para mal, aunque es muy simplista culpar a ésta de todo, especialmente con cosas que dependen de uno mismo. Pero la realidad es que desde el momento en que nacemos ya estamos condicionados por la suerte en forma de aptitudes determinadas por la genética, o por el ambiente socioeconómico en el que nacemos. No es lo mismo nacer en Massachusetts que en Valencia o Nairobi.

Decir que la vida es justa es como decir que una vaca es esférica.

3: Hay que ser agradecido y amar a todo el mundo. Repartamos abrazos gratis. Follémonos a cuarentones vírgenes, porque sí, ellos también lo merecen.

Es de bien nacido ser agradecido, pero… por favor. No tienes que sonreir si no te apetece, no es necesario agradar a todo el mundo. Ya habrá gente del grupo del “mentally inadequate” que se lea un libro de autoayuda y lo haga. De verdad, no hay nada peor en este mundo que ser un puto cansino.

Asume que en algún momento de tu vida vas a ser el malo. Vas a ser el malo o vas a hacer algo malo. Por simple probabilidad estadística y con la cantidad de cosas malas que hay en el mundo alguna te va a tocar hacerla a ti. Basta ya de creer que eres el bueno de la película. En algún momento vas a tener que prescindir de algo/alguien o joderle vivo. Eres muy bueno, pero mañana no vengas.
No eres la personificación del bien, no te ofendas, eso no existe.
Por supuesto tú también serás prescindible en algún momento, así que es mejor no pensar en conspiraciones judeo-masónicas y aceptar las cosas que vienen de un modo natural.

4: No sufras por los problemas, sé positivo. Desde luego, con LSD incluso mejor.

En esta vida vas a tener que sufrir como un cabrón y te va a tocar hacer el primo varias veces en diferentes ámbitos de la vida. Hay que ser prácticos y buscar soluciones, no sonrisas. Lo siento Elsa Punset.

5.-El tiempo lo cura todo y pasa muy deprisa. Vamos, las horas de curro se te van a pasar más rápido que las de vacaciones.

Si la vida te ha jugado una mala pasada, pasarás mucho tiempo hasta volver a estar bien. El que te diga lo contrario miente. Además, el tiempo no pasa deprisa cuando estás jodido. De hecho, pasa increíblemente despacio. El tiempo pasa rápido cuando estás feliz y contento…la vida es así de cabrona.

6:No juzgues ni envidies. Deja que todo en tu vida tenga un 5 pelado.

No juzgar ni envidiar…con lo que nos gusta. Si no envidias nada, jamás lucharás por nada (la envidia debe ser bien entendida y orientada). Siempre hay algo mejor que lo que tú eres o tienes. En esta vida hay que ir siempre a mejor joder. Siempre hay que tener algún referente. Si todos fueramos iguales y tuviéramos lo mismo, en la vida iríamos a igual. Vaya mierda de vida.

Lo suyo es … que lo mejor esté por llegar.

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