Día 21 (3-7-15): Último día en Mongolia.

Me despierto. No tengo resaca, de puta madre. Me resulta muy raro, y tengo una sensación bastante familiar.
Ya sé lo que pasa: todavía voy zorro.
Así que empaco todas mis cosas y salimos rápidamente del ger para partir. Justamente hoy tenía que ser el día que salimos antes. Para las 9 o así ya estábamos en marcha. Martla nos lleva a un pueblo de donde cogeremos un autobús público a Ulan Bator. Grace, Steve y yo nos volvemos. Xavier y Fabien siguen creo que 4 días más. Así que Martla nos vuelve a deleitar con una magnífica demostración de conducción off road. Me he fijado en una cosa: por carretera no pasa de 70-80, pero por caminos se pone a 90 o a 100. Vamos tarde, así que Martla tiene que dar lo mejor de sí mismo. No obstante, aún paramos a mitad de camino para sacarnos nuestra última foto juntos

image

Después de salir a la carretera paramos a comer. Vamos bien de tiempo. Martla ha hecho un buen trabajo.
Bajo a hacer mis necesidades con bastante urgencia. No tengo tiempo para ir muy lejos así que hago una necesidades bastante cerca de un poblado. Hay yaks sueltos por ahí. No creo que los locales se enfaden porque dudo que nadie pueda sospechar que se trata de un excremento humano.
Así que comemos y nos montamos en la furgoneta. Xavier todavía lleva una tajada de la hostia. Fabien también pero es un poco más recatado.
La hippy van no arranca. Martla se pega una media hora intentando arrancarla hasta que finalmente lo consigue.
Ahora sí que vamos tarde. Pero nos cruzamos con nuestro autobús, Martla lo para en medio de la carretera y nos vamos. Ya sólo quedamos Grace, Steve y yo. Nos despedimos de los demás. Buena suerte.
Así que metemos las cosas en mitad de la carretera y nos montamos en el autobús. Lógicamente, no tiene aire acondicionado y hace dentro un calor de la hostia. Steve, Grace y yo nos ponemos en asientos separados para intentar dormir un poco y pasar menos calor. Hay un niño detrás que no hace más que llorar, pero su madre lo levanta un poco y ve mi teléfono (estoy escribiendo ahora el blog de toda la semana). El niño deja de llorar y se queda embobado con el teléfono tal que así:

image

Bajamos a un área de descanso a comprar unos helados y alguna botella de agua. De repente Grace empieza a buscar en su bolso y descubre que le acaban de robar la cartera. Pobre Grace. Por suerte sólo llevaba unos 90 euros y ninguna tarjeta, sólo su ID japonés (que de momento no va a necesitar) y el carnet de conducir (que le caducaba en un mes). Resulta que en la tienda tenían cámaras, así que vamos a revisar la grabación. Resulta que Grace paga y se mete la cartera a la mochila. En la puerta de la tienda hay un tío que le estorba para salir, y en medio de la confusión, otro tío por detrás le mete la mano a la mochila. Tal y como vemos el vídeo salimos Steve y yo corriendo para ver si todavía anda el ladrón cerca (hay un montón de locales alrededor). No lo encontramos. La verdad es que la gente de alrededor ha sido súper maja, nos han ayudado con todo. Los ladrones sabían que había cámaras, iban con unos sombreros muy grandes que le tapaban toda la cara, e iban siempre de espaldas a la cámara. Pero uno la ha cagado y les ha enseñado toda la jeta. Aquí estamos revisando las grabaciones

image

No creo que recupere nada. Por suerte no tenía las cosas de más valor, obviamente le jode pero tampoco es el fin del mundo. Si me la llega a quitar a mí el mongolo de los cojones me hace un hijo de madera.
Así que después del susto volvemos al bus. Paramos en un pueblo cercano y empieza a subir gente. Se sienta a mi lado la probablemente mujer más grande de toda Mongolia. Es de casi 1,90 y pesará unos 120 kilos. Ocupa unos dos sitios. Yo estoy todo encorvado arrinconado. En cada curva su cuerpo me aplasta contra la ventana. Steve tampoco ha tenido mucha suerte, creo que es su hermana la que se ha puesto a su lado. Creo que es la segunda mujer más grande de Mongolia y venían juntas. Es imposible que no tengan algún parentesco. Por lo menos tengo bastante faena para terminar el blog de lo de toda la semana, aún me quedan unas 3 horas de viaje.
Termino llegando a Ulan Bator. He terminado el blog, de puta madre. Llego al hostel y compruebo la horda de notificaciones que tengo. Veo que una de las entradas del blog se me ha ido a tomar por culo. Me voy a cenar con Grace y Steve a un sitio de aquí al lado. Había una camarera aleatoria que pasaba casualmente por mi mesa, pero no me parecía bien tirarle una foto. Termino volviendo al hostel para ducharme, cosa que no he hecho en 8 días. Huelo, literalmente, a mierda. Me ducho y me voy a dormir. Mañana por la mañana vuelo a pekin, así que me voy a perder Ulan Bator. La gente me dice que no me pierdo gran cosa, así que me voy contento de Mongolia.
Hora de dormir.

Lo mejor está por llegar

Anuncios

Responder

Introduce tus datos o haz clic en un icono para iniciar sesión:

Logo de WordPress.com

Estás comentando usando tu cuenta de WordPress.com. Cerrar sesión / Cambiar )

Imagen de Twitter

Estás comentando usando tu cuenta de Twitter. Cerrar sesión / Cambiar )

Foto de Facebook

Estás comentando usando tu cuenta de Facebook. Cerrar sesión / Cambiar )

Google+ photo

Estás comentando usando tu cuenta de Google+. Cerrar sesión / Cambiar )

Conectando a %s